• En Perspectiva

La Tumba Que Cavamos; Camilo Betancourt

Las plataformas sociales como Tweeter, Facebook, YouTube, Instagram, LinkedIn, revolucionaron la manera de comunicarse para todo el mundo, lograron conectar a las personas alrededor del mundo sin necesidad de pagar nada. Pero este milagro de la tecnología también permitió el ascenso de prácticas nefastas tal como el cyberbullying y el fomento de la violencia cibernética mediante comentarios odiosos. Está claro que estas plataformas no fueron diseñadas para diseminar ideologías políticas, ya que, con la cantidad de usuarios de estas plataformas, fácilmente se puede ofender a una persona sin conocimiento alguno de la transgresión. Esta columna va a explorar por qué las redes pasaron de ser un milagro tecnológico a una tumba que nosotros mismos cavamos.

El mundo, antes de las redes sociales, dependía de los grandes medios para tener conocimiento de los hechos nacionales e internacionales, pero la aparición de las redes despojó al mundo del derecho a la verdad. Antes de que existieran las plataformas sociales de las que disfrutamos millones de personas, las noticias generalmente se obtenían mediante un periódico, el noticiero, la radio, etc. El hecho de que sólo los grandes medios transmitieran noticias significa que en aquel entonces había un mayor filtro en el contenido que se presentaba al público, ergo, solo se publicaban noticias impactantes, necesarias y substanciales. No se le presentaba al público un millar de noticias innecesarias tal como lo haría Facebook o Instagram. Con la revolución digital, se volvió mas fácil acceder a noticias de fuentes extranjeras. Con esta sobrecarga de información se volvió aun mas fácil tergiversar las historias, usar las noticias para esparcir mentiras. Las famosas fake news son un producto de las redes sociales, y son estas mismas las que hoy causan disturbios generados por la ignorancia masiva que estas generan. Es necesario desconfiar de las redes como una fuente de noticias, la cantidad de noticias que se pueden encontrar en estas es masiva. Esta cantidad exorbitante de noticias significa que se puede presentar la misma historia de diferentes perspectivas, o inclusive, se puede presentar la misma historia con elementos totalmente diferentes para causar controversia. Las redes le introdujeron al individuo la capacidad de moldear la verdad para el beneficio propio, nos despojaron de la verdad.

Uno de los grandes problemas que tienen las redes sociales es la anonimidad. Cuando yo estaba en el colegio estuvo de moda una red social que se llama Ask.fm. En esta red el usuario puede hacerle preguntas a otros usuarios, o responder preguntas que le hagan a este. Fue mediante esta plataforma que mis compañeros de curso lograron matonear a una de mis compañeras sin repercusión alguna. Como ningún usuario tenía un nombre o apellido, los profesores nunca pudieron ayudar a la niña. Este es uno de los millones de casos de cyberbulling que ocurren en el mundo todos los años, y nunca se responsabiliza a nadie. La anonimidad que otorgan las redes sociales a sus usuarios permite que se hagan comentarios llenos de odio, se propaguen ideas extremistas, entre otras cosas. Las generaciones mas jóvenes van a ser víctima de este terrible ejemplo que les estamos dejando. La ventaja de ser anónimos en las redes le arrebató a la sociedad virtudes como la honestidad y el coraje.


Para concluir, las redes son un espacio con un potencial increíble. Un usuario común de cualquier plataforma social puede estar conectado con sus amigos todo el día, puede encontrar ideas para nuevos hobbies, reírse de videos de perros bailando, promocionar su emprendimiento, etc. Pero el camino que la sociedad escogió para las redes permitió que el odio y la humillación se volvieran parte de nuestra vida. Usando las redes cavamos la tumba para las grandes virtudes que constituyen nuestra sociedad.

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