• En Perspectiva

Es Tema de Niños; Sergio Villarreal

Aún recuerdo hace 3 años en Ojo a la Paz, cuando en el congreso, congresistas de ambos lados del espectro político nos cuestionaban por estar, parafraseando a la hoy Senadora María Fernanda Cabal no estudiando. El mito de que los jóvenes no podemos hacer parte de las discusiones públicas porque nos falta experiencia es uno que desconoce que las conversaciones públicas son sobre nosotros, son temas que nos afectan a nosotros.

Entre agosto y noviembre del 2016, por ejemplo, empezó el debate sobre las polémicas cartillas de la entonces Ministra de Educación Gina Parody, donde habían imágenes y comentarios sobre la homosexualidad. Sobra decir que todo sólo fue una excusa para poner a Parody en el tribunal público por su orientación sexual pero incluso entonces, aún hablando de la educación escolar, cientos le decían a los jóvenes que no nos metiéramos, que no entendíamos el tema, o que sólo no era nuestro problema lo que pasara en el Congreso, que mejor estudiáramos calladitos. Pues 2 años antes en el 2014, Colombia vio con terror como el joven de tan solo 17 años, Sergio Urrego, se suicidó tras ser víctima de un bullying sistemático y prolongado de parte de sus compañeros y directivas del colegio. Toda su situación de Salud Mental se desprendía de un rechazo sistemático a su orientación sexual, un rechazo que podría haber sido prevenido con programas como los que proponía Gina Parody en su momento, pero que nunca se han implementado porque los legisladores nunca lo han visto como un problema real.

En el 2018 cuando surgió el acontecimiento de que el entonces Ministro de Defensa, Guillermo Botero, había ordenado un bombardeo donde fallecieron menores de edad, una vez más nos cerraron la puerta. Decían que por ser jóvenes no entendíamos las complejidades de los operativos militares, y así trataron de acallar el debate que emergía en las calles tras que miles de jóvenes saliéramos a protestar contra un Ministro que había menospreciado su rol constitucional de cuidar la vida. Son innumerables las ocasiones en las cuales a los jóvenes no se nos ha dejado participar, los supuestos “temas de adultos” que cobran vidas juveniles diariamente, y la verdad es que todo esto sólo es un acto. Es la forma como un grupo de adultos que internalizaron los pensamientos del siglo XX tratan de justificar cerrarnos las puertas, como una vez les hicieron a ellos. Pero hoy los jóvenes somos más, hoy tenemos la motivación para impulsar el cambio. Fuimos nosotros los que salvamos al Proceso de Paz después del Plebiscito, fuimos nosotros los que presionamos a Néstor Humberto Martínez a renunciar tras múltiples hechos de corrupción cometidos, fuimos nosotros los que con las uñas hemos tratado de sacar adelante una política pública de Juventud de parte del gobierno nacional por décadas. Y somos nosotros los que morimos en las protestas cuando “a un policía se le va la mano”, eufemismo para asesinato. Fuimos nosotros los que pusimos los muertos de los mal llamados falsos positivos, y si el problema nos afecta, entonces se vuelve un tema de niños.

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