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¿Dónde están las niñas? Acerca de la normalización de la violencia en Colombia; Maria José Hernández

Actualizado: mar 4

Antes que nada, es importante plantear la pregunta ¿se debe celebrar una revolución? La respuesta es un NO rotundo, estas se deben conmemorar. Así, el 8 de marzo no se celebra, en cambio, se conmemora. De ese modo, se busca recordar el papel de la mujer en la búsqueda de igualdad de derechos. Este día parte desde un inicio violento, 146 mujeres murieron en un incendio exigiendo sus derechos. Con ello, se busca que cada 8 de marzo, se recuerde la necesidad de un cambio significativo al respecto de la igualdad de género, de este modo los inicios violentos nos recuerdan lo que no se puede consentir como sociedad. Con esto en mente, se puede considerar que las mujeres han entendido una violencia sistemática como lo más entendido. Así que se puede preguntar: ¿qué panorama puede esperar Colombia para este 8M?

El pasado 1 de diciembre, se encontró el cuerpo de Michelle Amaya, una menor asesinada y torturada. Michelle, de 16 años, salió a las 11:30 de la mañana a montar bicicleta. Medicina Legal narra que Michelle estaba cerca de la Avenida Jiménez, donde fue llevada a una casa en la que fue torturada, metida en un bolsa de basura y lanzada desde un tercer piso. ¿Qué expresan estos hechos realmente despiadados?. Principalmente, se creería que estos resaltan la inseguridad en Bogotá y hasta tal vez la necesidad de una mejora en las penas para el asesinato y la tortura. Sin embargo, si se revisan los hechos, es posible concluir que este evento demuestra que la violencia hacia la mujer es sistemática, ya que esta es un producto de patrones sociales y culturales que llevan a estos resultados...

El 30 de noviembre, Nathalie, la madre de Michelle, recibió una llamada de la mejor amiga de su hija, en la que le reportó que Michelle estaba desaparecida. La madre de Michelle hizo la denuncia pero pasaron días sin respuesta del paradero de su hija. La falta de respuesta de la policía llevó a la madre de Michelle al punto en que tuvo que hacerse pasar por un habitante de calle para encontrar respuestas del paradero de su hija, esto parece una escena de película, ¿no? Aun así, es una sombría realidad. Y digo nuestra, puesto que todos somos entes en ella.

El caso de Michelle responde a cómo el cubrimiento de algunos medios ha dejado su muerte como un expediente más de la inseguridad en Bogotá. De alguna u otra manera, para la sociedad no existe un misterio acerca de la problemática en cuestión, en cierto sentido se le ha considerado al tema repetitivo. ¿Pero hasta qué punto el saber algo es diferente al reconocerlo? Es igual de problemático que las personas conozcan del problema, y no lo reconozcan, en vista de que demuestra que hay una situación de la cual se ha intentado informar. Que lo reconozcan, y aun así decidan aceptarlo al no tomar acción ante ello. Cualquiera de las dos demuestra que la sociedad colombiana interpreta cada caso de violencia contra la mujer, como solamente un caso más. Se ha deshumanizado la problemática, cada muerte es una cifra más.

La falta de un verdadero reconocimiento de la problemática lleva a que se cuestione ¿quién recordará el nombre de Michelle? De la misma manera, se encuentra que ese silencio e imparcialidad lleva a que niñas como Michelle terminen de esa forma. Por lo tanto, es necesario que se rechace la idea de que la sociedad sea cómplice de esta violencia. ¿Cómo puede resolverse esta cuestión? Es necesario que la sociedad sea contundente al momento de condenar éstas, las prácticas sociales que llevan a esos finales violentos. En efecto, aunque la teoría y las cifras han sido importantes para informar a otros al respecto de la problemática, se necesita empatía sobre esta situaciones. El reconocer y actuar sobre la situación, demuestra el entender que un día Michelle fue tomada, pero mañana puede ser alguien más. En efecto, se ha demostrado que esta violencia no discrimina entre clases, es para toda mujer. Por esto, es necesario con cada titular plantear la pregunta: ¿Dónde están las niñas? y ¿qué puedo hacer para que ninguna sea tomada otra vez?.


Finalmente, se puede considerar que la responsabilidad de la justicia de estas muertes recae no solo en las instituciones, sino también en la sociedad. Esto se debe a que mientras la violencia sea normalizada en el mundo y en la sociedad colombiana, en que un titular sólo sea un titular, nunca se podrá salir a montar bicicleta o a otra cosa sin el miedo de llegar a ese fin violento.



Maria José Hernández

Tags: Colombia, Feminicidio, Mujer, Violencia.

Bibliografía:

Granados, C (2021)“¿Qué pasó con Michelle Amaya?.Consultado en: https://www.eltiempo.com/bogota/que-paso-con-michelle-amaya-la-menor-de-edad-desaparecida-en-bogota-558252

Granados, C (2021).“Confirman que cuerpo en Medicina Legal sí era de menor Michelle Amaya”. Consultado en :https://www.eltiempo.com/bogota/bogota-madre-confirma-que-cuerpo-encontrado-era-el-de-michelle-amaya-559572.

Recomendación:

Cancion: Black Madonna, Cage the elephant.


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