• En Perspectiva

Complot a la A(hu)ída

Guillermo Francisco Reyes Larrazábal


El clásico de la literatura de Dostoievski Crimen y Castigo nos narra la historia de Raskolnikov, quien comete una serie de crímenes y posteriormente se nubla de la justicia y el orden, dejando que la culpa lo carcoma. Rodión Raskolnikov, viviendo en una pura y dura miseria se ve obligado a retirarse de sus estudios, al vivir de manera tan decadente, busca arreglar su vida asesinando y robando a una anciana prestamista, sin embargo, nunca hace uso del dinero. Raskolnikov es el trásfuga ideal de la justicia; correr, esconderse, producir nuevas verdades, escapar de la realidad que lo va persiguiendo. Por lo que él mismo se entrega a la justicia, la culpa lo acorraló y obligó a entregarse a la fría Siberia. Dostoievski, como uno de los grandes autores de la humanidad, nos permite a los lectores ser capaces, por lo menos de manera preliminar, conocer cómo actúa quien corre de la justicia. Resulta, pasa y acontece, que el ser un trásfuga de la justicia no solo es algo de la literatura clásica rusa, sino que también puede ser encontrado en Colombia.


Le sonará entonces al lector, el nombre que le voy a dar; Aida Merlano Rebolledo. Una de las mayores escapistas, quien nos deleitó con un show más espectacular que el mismísimo Houdini. Corriendo de la justicia colombiana después de haber sido encontrada culpable por la compra de votos. La escapada del siglo se le podría titular al salto de Aída Merlano de aquel consultorio odontológico; escapada que la llevó a la tierra de la libertad: Venezuela, a las manos del demócrata Nicolás Maduro. Podría relatar de manera amplia y extensa sobre el acto de escapismo de Merlano, pero sería igual de fútil como su periodo en el Congreso. Con esto, exploraré el impacto de su repentina y explosiva reaparición en medios, al estilo de Vin Diesel y John Cena en la última película de Rápidos y Furiosos.


Aida Merlano aparece de nuevo en la esfera política con unas fuertes declaraciones en contra de la Casa Char y Gerlein, provenientes de la costa Atlántica colombiana. Las declaraciones de la ex congresista van desde el financiamiento ilícito de campañas electorales, hasta haber sufrido de una supuesta violación. Su reaparición en medios se dio inicialmente con la tentativa de tener y presentar a la Corte Suprema de Justicia pruebas sobre su caso y en mayor medida, presentar una denuncia en contra de la casa Char. Su presentación, como la primera entrevista oficial de la revista “Cambio” del reconocido periodista Daniel Coronell también aportó gasolina al fuego, haciendo un sin número de verdades. Ahora bien, al inicio parecía que las declaraciones de la prófuga de la justicia serían únicamente contra los ya mencionados, sin embargo, estás han salpicado a los expresidentes Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos, al actual presidente Iván Duque y a otras cabezas visibles de otros partidos políticos.


Recordemos un poco de quién es Aida Merlano, qué ha hecho en su vida, para poder entender el significado político de lo que está ocurriendo actualmente. Electa como Representante a la Cámara por el partido Conservador para ejercer durante el periodo legislativo de 2014 a 2018, su participación en el congreso no fue muy productiva en materia legislativa. Ella fue judicializada durante sus funciones legislativas, dejando entonces al Partido Conservador con una silla vacía. Se le encontró culpable de porte ilegal de armas, concierto para delinquir y corrupción electoral. Fue el personaje principal de una de las huidas de la justicia en Colombia; saltó de un tercer piso de un consultorio odontológico al haber sido encontrada juzgada y puesta en las manos del INPEC, y su escape la llevó a Venezuela como destino final, donde aún reside.


Las confesiones de Aida Merlano han sido más explosivas que Hiroshima y Nagasaki, para el escenario político-electoral en el que se encuentra Colombia. Su amorío con el ex alcalde de Barranquilla Alex Char, por más novelesco que parezca, tuvo un gran impacto no solo en la campaña a la presidencia de este, sino que también tuvo un impacto significativo bombazo en su cuenta de tik tok. Ni la Rosa de Guadalupe se atrevió a tanto; Merlano es quizás una de las más grandes trásfugas de la justicia, y de las mayores creadoras de ficción en la esfera política colombiana. Sus fuertes alegaciones aportaron las mismas pruebas que la Fiscalía ya tenía desde hacía 3 años. Entonces, ¿Qué es Aida Merlano? En la costa la podrían llamar una busca pleito, en el centro del país la podrían llamar una sapa, y en tierras antioqueñas la podrían llamar una pretenciosa y habladora. Pero no se puede ser tan duro con Merlano, posiblemente su pretensión principal era hacerle saber al país lo que significa elegir líderes corruptos, infieles, mentirosos; líderes como ella.


Hay que ser académico también, políticamente ¿qué significa la reaparición de Merlano? ¿Analizando sus declaraciones, qué análisis político se puede hacer? La respuesta no es simple para cualquiera de las dos preguntas, pero respondiendo a la primera aquí le doy una serie de posibilidades sobre lo que puede estar tramando la exparlamentaria. 1. Un complot político en contra del clan Char, previo a las elecciones del legislativo y del ejecutivo que se avecinan. 2. Una posible intervención política de Nicolás Maduro en las elecciones, escondida en las artimañas retóricas de Merlano, buscando demeritar a los políticos de derecha que están en la carrera electoral, 3. Una simple respuesta vengativa de la excongresista contra los char.


Debo hacer una aclaración, todas estás aproximaciones son intentos de explicar las razones Merlano, pero ello no quiere decir que sean fácticas y probadas; es mas bien como lanzar múltiples dardos al tablero al tiempo y solo pegarle a uno o incluso a ninguno.



La primera posibilidad de la reaparición política de la excongresista es un complot político en contra de las cabezas políticas de la costa. El complot político ha consistido en sacar a la luz toda la información que Merlano a tenido en secreto por años. No solamente secretos políticos, sino también personales y económicos. Por ejemplo su amorío (infidelidad) con Alejandro Char, hoy candidato presidencial, los mas de 12,000 millones de pesos que Julio Gerlein le hizo llegar a la campaña de Merlano Rebolledo para los comicios electorales de 2014. El posible objetivo del complot es afectar la visión pública de los políticos costeños para que no queden electos y con unos aires de venganza, hacer justicia por sus propias manos. La segunda posibilidad es sumamente interesante, ya que plantearía una intervención del dictador chavista en las elecciones colombianas, buscando conseguir un aliado de política internacional en Colombia como lo sería posiblemente Gustavo Petro.



¿Qué podríamos concluir sobre todo el caso de Aida Merlano? Sus fuertes declaraciones contra los personajes mencionados, las casas y familias políticas que denunció, solo ocurre por lo que Dostoievski menciona como uno de los conceptos principales del ser humano; la culpa. No podría decir que la excongresista tiene culpa con el pueblo colombiano, ya que no la tuvo cuando compró votos durante las elecciones de 2014, o quizás una culpa con quienes la pusieron en el poder -los Gerlein y los Char-, pero posiblemente sea una culpa consigo misma. Merlano está entrando en el último círculo del infierno de Dante; está siendo perseguida por su propia realidad, y piensa que por medio de actuar honestamente -cosa que no sabemos-, puede arreglar los errores que cometió en un pasado. Es indudable, ha tenido un gran efecto en la carrera electoral por el poder ejecutivo, ya que sus declaraciones afectaron la posición de Alex Char en la contienda. Ahora bien, quedan una serie de incógnitas sobre el caso en cuestión: i) ¿Qué pasará con la prófuga de la justicia, volverá a pisar tierras colombianas? ¿Realmente qué tramaba con su reaparición político-judicial? Cerraré este artículo con dos frases de “Crimen y Castigo” para la interpretación del lector en este caso.


“Un proverbio ruso dice que el que persigue varias liebres a la vez no caza ninguna.”


“Se había habituado a vivir tan encerrado en sí mismo, tan aislado, que no sólo temía encontrarse con su patrona, sino que rehuía toda relación con sus semejantes. La pobreza le abrumaba. Sin embargo, últimamente esta miseria había dejado de ser para él un sufrimiento. El joven había renunciado a todas sus ocupaciones diarias, a todo trabajo. En el fondo, se mofaba de la patrona y de todas las intenciones que pudiera abrigar contra él, pero detenerse en la escalera para oír sandeces y vulgaridades, recriminaciones, quejas, amenazas, y tener que contestar con evasivas, excusas, embustes... No, más valía deslizarse por la escalera como un gato para pasar inadvertido y desaparecer.”





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